viernes, 8 de febrero de 2013

LAS VIUDAS DE LOS PRIMOS: Entrega Quince

Agosto 25


Anoche en la tertulia, me encontré con Vicente. Ya nos habíamos puesto de acuerdo para asistir, porque la conferencia sobre la historia de Bogotá en el período republicano estaría a cargo de un gran amigo nuestro, Alonso Giraldo Ospina. Fue compañero de Vicente en la Facultad de Derecho, y yo lo conocí cuando trabajaba en la Editorial Jurídica y me asignaron la corrección de pruebas de su libro sobre propiedad intelectual.

Entonces era Magistrado del Tribunal Superior y aspiraba a la Corte Suprema de Justicia. Para su fortuna, fue nombrado otro aspirante que tenía más amigos y así lo favoreció el sistema de cooptación vigente por ese tiempo. Alonso se salvó del asalto del M-19 al Palacio de Justicia, y en su lugar murió quien había sido su rival.

Nuestra tertulia es sui generis: asistimos profesionales de distintas áreas, retirados o en ejercicio, estudiantes, poetas y, en general, personas que se interesan por la cultura. Se habla de literatura, de historia, de antropología, de arte, de música, de viajes y hasta de esoterismo.

La conferencia de Alonso fue muy amena y la ilustró con diapositivas que iban desde las acuarelas de Torres Méndez, las primeras fotografías de Jean Louis Gros a partir de 1842 y otras posteriores de diferentes archivos, hasta el 9 de abril de 1948, con impresionantes imágenes de multitudes enardecidas, edificios incendiados y tranvías destruidos. Algo más de un siglo de historia.

Así conocimos algunos aspectos de la Bogotá antigua y recordamos otros. Vimos los tranvías de mulas, lo eléctricos abiertos, las nemesias y las lorencitas; diversas épocas de la Plaza de Bolívar  la Estación de la Sabana, bellísimo edificio republicano; el Parque del Centenario que desapareció para dar paso al viaducto de la 26, con la estatua de la Rebeca y el templete de Bolívar, que hoy está en el Parque de los Periodistas; la Calle Real, el Hotel Granada, el Pasaje Hernández y otros sitios que nos llenaron de añoranzas a los mayores y que los jóvenes admiraron sorprendidos.

En el intermedio nos brindaron capuchino, agua aromática o carajillo. Vicente y yo nos acercamos a Alonso para felicitarlo, esperando turno entre otros contertulios. Mariana también lo felicitó y se quedó conversando con él, hasta cuando llegó el momento de las intervenciones de los asistentes, con preguntas y comentarios.

Mariana asiste regularmente a la tertulia. Ha dictado varias charlas sobre música folclórica y culturas indígenas  temas que domina por su trayectoria como docente en la Facultad de Antropología y sus investigaciones con Gabriel Artigas.

Vicente me dijo que mi relato le había parecido interesante y ameno, que el lenguaje coloquial le había dado la impresión de estar conversando conmigo y me animó para que lo terminara.

- Pero si ya lo dí por terminado.

- Sin embargo, uno se queda sin saber qué paró con Berta y el gringo; con Mariana y Gabriel Artigas; con Lilia y el coronel, con el Notario y los otros personajes.

- El final esta tácito y apenas se sugiere. Si Berta está ilusionada con vivir en su finca de Tabio, cultivando flores y curubas, debe ser porque renunció a su relación con Bill O' Leary. Lo de Lilia y el coronel no tenía futuro y era mejor dejarlo así, como el recuerdo de una velada romántica  Mariana seguirá chateando con Gabriel sobre sus temas favoritos y, seguramente, él responderá al tratamiento psiquiátrico y volverá a caminar. Clarisa seguirá fiel al recuerdo de Humberto y pintará lindos motivos infantiles para decorar el cuarto de su bisnieto. Mauricio y Yolanda serán unos jóvenes abuelitos muy felices y...

- Aun así está incompleto. Uno quiere compartir más tiempo con Lucía y sus amigas y acompañarlas en su día a día tan positivo, que es una lección de vida para todas las edades.

Las palabras de Vicente me animan a a seguir consignando nuestro día a día en estas páginas. No sé qué sucederá en nuestras vidas. Tal vez el final tácito del relato no se realice o tal vez sí, porque la vida real es más sorprendente que la fantasía. Al término de la reunión, Vicente le ofreció a Mariana llevarla también en su carro  porque sabe que ella no conduce de noche. Mariana le agradeció la gentileza pero la declinó, porque se iba con Alonso.

martes, 5 de febrero de 2013

LAS VIUDAS DE LOS PRIMOS: Entrega Catorce

Agosto 18


Hoy vino Vicente. La perspectiva de recibir su visita después de tan prolongada ausencia, me llevó al pasado, a la época en que nos conocimos. Me pareció estar atravesando el túnel del tiempo y, al final, me vi como en una cinta cinematográfica:

Estoy en la iglesia de la Veracruz. Son las seis de la tarde. El sacerdote imparte la bendición y da por terminada la Misa por la madre de mi secretaria. Tengo una hora disponible. Sesenta minutos para mí sola. Es un lujo inaudito precisamente ahora  cuando el tiempo no me alcanza para todo lo que debo hacer y, mucho menos, para todo lo que quisiera hacer. Una hora para repartirla en el trayecto de la Veracruz al Museo Nacional. Entre dos deberes. Dos deberes cuyo cumplimiento me depara satisfacciones porque tienen relación con las personas vinculadas a mi profesión y a mi trabajo, cuyo trato cordial y estimulante me ha abierto nuevos horizontes.

A las siete es la inauguración de la exposición de arte gótico y medieval, a la que he sido invitada por la Embajada de España. Disfrutaré esta hora caminando por la carrera séptima cuyas luces comienzan a encenderse, mirando vitrinas, observando a los transeúntes que invaden los andenes al terminar la jornada laboral y pensando en lo gratificante de esta nueva etapa de mi vida. Amo la vida porque ya tengo la madurez requerida para vivirla a plenitud. Soy dueña de mi tiempo. Nadie se enojará si me demoro. Me siento joven y ligera. Apresuro el paso porque me satisface comprobar que todavía es elástico y acompasado. Mi figura se refleja en las vidrieras y desaparece mi preocupación por que el sencillo traje sastre que me puse en la mañana para ir a la oficina, no sea el adecuado para asistir a un coctel tan importante. Creo que estoy bien. Un transeúnte me lo confirma con un piropo. Alcanzo a sospechar que se burla de mí, porque hace mucho tiempo que no me dirigen ninguno. Pero su mirada entre admirativa y seria me halaga. El hombre es distinguido y no presenta signos de senilidad. El corazón me bombea sangre caliente que rápidamente se distribuye por mi cuerpo, sonroja mis mejillas y acelera mi paso. Descubro que el hecho de tener hijos adolescentes, no significa que esté pisando los umbrales de la vejez.

Al pasar por la Plazuela de Las Nieves me doy cuenta de que solamente han transcurrido quince minutos, desde cuando salí de la Veracruz. No quiero ser de las primeras personas en llegar al coctel. Aún no estoy acostumbrada a llegar sola a un evento social. Quiero estar seguro de que encontraré a alguno de mis compañeros de trabajo, para no sentirme perdida en el conglomerado de artistas e intelectuales cuyo mundo comienzo a frecuentar. Decido entonces, tomar una taza de té en el Monte Blanco, para dejar pasar parte del tiempo. Luego me veo entrando al Museo Nacional y sobreponiéndome a mi natural timidez  gracias a un esfuerzo de la voluntad.

Al primer vistazo identifico a varias personalidades, entre las que se distingue Vicente por su elevada estatura. Viste un traje azul oscuro de corte impecable. En sus cabellos negros y ondulados, ya brillan algunos hilos de plata. Hoy luce el cabello blanco, lo que acentúa su natural distinción. Con un gesto amable me saluda y me invita a unirme al grupo. Me presenta dando importancia a mi trabajo en la Editorial, lo que suscita comentarios halagadores para mí, aunque no para el género femenino en particular porque denotan cierta sorpresa. Están presentes dos de mis antiguos profesores de la Facultad, quienes me recuerdan a pesar de que no habíamos vuelto a vernos desde la época universitaria. Comenzamos a recorrer la exposición, catalogo en mano- Todos hacen observaciones brillantes y yo le exijo a mi cerebro un esfuerzo más por este día, para que emita algún comentario inteligente. Me responde, aunque lo tuve inactivo tanto tiempo.

Los santos tallados en madera, en actitudes lánguidas e ingenuas, mutilados y perforados por el gorgojo de siete siglos me deprimen. La música gregoriana que interpreta un notable conjunto sinfónico me transporta a una inmensa catedral. El  ambiente solemne se va disipando a medida que ofrecen los cocteles y los pasabocas. Comienzo a sentir el cansancio de este día tan intenso; me despido de Vicente y de las personas que nos acompañan. Él, muy gentilmente, se ofrece a llevarme a mi casa y yo acepto agradecida.

Cuando el portero me anunció por el citófono la llegada de Vicente, regresé al presente. El saludo fue muy emotivo y nos abrazamos fuertemente. Sentí el roce de su mejilla bien rasurada y el aroma inconfundible de su colonia.

Nuestras conversaciones siempre surgen con espontaneidad y cualquier tema es bueno para iniciarlas. Mientras nos tomábamos un whisky, me preguntó por cada uno de mis hijos; los estima mucho porque los conoció cuando los mayores eran adolescentes y la menor, una niña. A Laurita le ha dedicado una atención especial, porque desde pequeña ha manifestado una gran facilidad para escribir y él la ha estimulado para que cultive ese don.

El regalo que me trajo es delicioso: un perfume francés que se llama "Soir de Paris". Después de que nos pusimos al día con noticias propias y de amigos comunes, le pedí que me leyera lo del "camino a Santiago".

La historia de Santiago de Compostela es fascinante, y Vicente la cuenta en su estilo fluido y ameno. Según la leyenda, Santiago fue uno de los mártires de la persecución romana, decapitado en el año 44. Su cuerpo fue rescatado por dos de sus discípulos y llevado en una nave guiada por un ángel a través del Mediterráneo, luego por el Atlántico hacia el norte, hasta encallar finalmente en las costas de Galicia.

El cuerpo se había conservado intacto, prodigiosamente. Los discípulos lo depositaron sobre una piedra, la cual se fundió formando un sarcófago que guardó los restos del santo. Sobre el lugar aparecieron unas luces extraordinarias, que los habitantes de la región llamaron "campus stellae" o campo de estrellas, que dio el nombre al santuario.

Los milagros atribuidos a Santiago de Compostela atrajeron a multitudes fervorosas en la Edad Media. Se abrió un camino rústico que pronto se llenó de posadas; se construyó la Catedral y a su alrededor se levantó la ciudad, a la cual llegaron filósofos y sabios monjes que fundaron la Universidad. Por ser de tan difícil acceso, es el histórico camino de los penitentes. Lo han conservado intacto. Por supuesto, los turistas se desplazan por modernas autopistas.

Frente al Pórtico de la Gloria hay varias estatuas. En el centro está la de Santiago y a su lado la del apóstol Mateo cuya cabeza, al decir de los estudiantes, tiene el poder de acrecentar la inteligencia. Por eso no es insólito ver en pleno siglo XXI a los universitarios compostelanos dándose coscorrones contra la cabeza de piedra, en vísperas de exámenes.

La crónica de Vicente es muy rica en hechos históricos y anécdotas curiosas. Habla también de la actualidad en la región gallega y de cómo se funden la tradición y la modernidad. Me regaló la copia y quiso leer algo mío. Pero le confesé que estoy sufriendo el síndrome de "la pagina en blanco".

- Estoy decepcionada porque los cuentos que he mandado a las editoriales me han sido devueltos y el que mandé a un importante concurso internacional, fue un fracaso. En realidad, el fracaso fue del concurso porque lo declararon desierto, a pesar de que se recibieron más de quinientos cuentos de todo el mundo hispano. No puedo creer que entre tantos, no hubiera por lo menos uno que tuviera algún valor literario. 'Qué harán con el dinero del premio?

- Es una buena pregunta. Pero no te desanimes por eso ni dejes de escribir. Tus novelas históricas son valiosas. Hay éxitos de librería que pasan de moda rápidamente, en cuanto otro título acapara las ventas de la semana o del mes.

- He comprado algunos libros de moda, con muy buena crítica. Pero los dejo a las pocas páginas. Me he vuelto muy mala lectora: me repugnan los temas sórdidos que tratan de drogadictos, prostitutas, terroristas y pandilleros. Me cansa el estilo nuevo que es una retahíla sin puntuación ni diálogos, en un lenguaje soez propio de los desadaptados sociales.

- La literatura refleja la época del escritor. Estamos viviendo en una época convulsionada, en la que priman la corrupción, el enriquecimiento fácil y la falta de valores morales. Pero no va a ser siempre así. Ya se ve venir una reacción positiva. Sigue escribiendo por el placer de escribir, sin pensar en editores ni en críticos. Sé auténtica.

- Lo he intentado. Tengo un borrador que es una especie de diario sobre las mujeres de mi generación. Pero lo dejé porque a quien le va a interesar algo sobre mujeres que ya somos abuelas?

- Yo creo que a muchas personas. Nuestra generación sufrió el cambio radical que se operó en el mundo, y por supuesto en la sociedad, a partir de la segunda guerra mundial: Hiroshima, Nagasaki, el comunismo, el muro de Berlín, la guerra fría y tantos otros fenómenos afectaron la economía de nuestros países latinoamericanos y las sociedades se desquiciaron, pero la mujer fue la más afectada porque siempre en la historia ella ha demostrado la mayor fortaleza, aunque paradójicamente se la considere el sexo débil. Se pasó de lo rural a lo urbano y de la agronomía a la industria. El cambio en sí mismo es positivo, pero se produjo aceleradamente en países que no estaban preparados, lo que abrió un abismo entre los muy ricos y los muy pobres, desatando la lucha de clases. Y entre ellos, una clase media muy meritoria que ha soportado los vaivenes a fuerza de estudio y trabajo. Esto es lo que ha hecho posible cierta estabilidad y ha evitado un desastre.

- ¿Qué me dices de la nueva estructura familiar? ¿Cómo se pueden manejar las relaciones entre ex esposos, nuevos cónyugues, hijastros y mediohermanos?

- Es complicado, aunque haya dado lugar a comedias en cine y televisión. En la posguerra aparecieron el destape español, la píldora, el amor libre y las drogas, como una reacción a la anterior represión. Los países han tratado de canalizar estos fenómenos sociales mediante una legislación moderna. Aquí se establecieron el matrimonio civil y el divorcio, la paternidad responsable, la planificación familiar, el libre desarrollo de la personalidad, la libertad de cultos, la dosis mínima de estupefacientes y en otros países, el aborto. Hay excelentes escritores que presentan un espejo para que la sociedad medite y otros que simplemente explotan los temas que más se venden al grueso público.

- Tal vez desempolve mi manuscrito y te lo muestre.

- Nada me complacerá más. Sigue adelante.

Siempre es muy estimulante conversar con Vicente. Su visita es una de las pocas ocasiones en que sirvo el té en las tazas de porcelana de Sèvres que heredé de mamá.


viernes, 1 de febrero de 2013

LAS VIUDAS DE LOS PRIMOS: Entrega Trece

Julio 27


Vicente acaba de regresar de su gira por Europa y me llamó esta mañana. Quiere venir a visitarme pronto para contarme del viaje y darme un detalle que me trajo. Convinimos la tarde del viernes de la próxima semana. No pudo ser antes. Comprendo que tiene que compartir con sus allegados las experiencias del viaje, atender la correspondencia represada, organizar su agenda y, en fin, mil cosas. Por mi parte, tengo yoga el lunes y voluntariado el miércoles.

Me anticipó que estuvo tomando apuntes sobre los lugares que más le interesaron, especialmente en España, porque toda ella es un historial que los hispanoamericanos compartimos. Cuando venga, me leerá los apuntes sobre "el camino a Santiago", que es el histórico camino de los penitentes. El tema es cautivador y sé que me va a encantar, como todo lo que él escribe.

Cuando nos despedimos, marqué el teléfono de Lilia. Quería saber cómo le había ido en la cena con el coronel.

- No hubo tal cena - me respondió entre frustrada y aliviada.

- ¿Qué pasó?

- Me llamó como a las ocho para cancelarla. Según pretextó, se encontraba en una reunión de trabajo que se estaba prolongando más de lo previsto. Pero me reiteró la invitación para hoy.

- ¿La aceptaste?

- No. Le dije que ya tengo un compromiso. Nos despedimos molestos y no quedamos en nada.

Me quedé pensando en el coronel. Verdaderamente, es un personaje imprevisible y misterioso. Nada justifica que haya aparecido en la vida de Lilia para inquietarla, cuando ya ella ha logrado superar el duelo por Jorge, está disfrutando de la tranquilidad que da el deber cumplido y de la merecida recompensa por sus desvelos de tantos años.



Agosto 5


A las seis de la tarde asistimos a la Misa del quinto aniversario de la muerte de Humberto, en la iglesia de Santa Beatriz. Estaba colmada por familiares y amigos que lo recordamos con mucho afecto porque Humberto fue un hombre ejemplar, en todo sentido: como esposo y padre de familia fue amoroso, comprensivo y responsable; como empresario y hombre de negocios fue íntegro, emprendedor, justo y generoso con sus empleados y trabajadores; como amigo, sincero y cordial.

Clarisa ha sobrellevado su viudez con estoicismo y ha tenido el valor necesario para conservar el hogar que fundó con él para sus hijos, aunque hoy sean independientes y hayan formado sus propias familias. La casa de Clarisa sigue siendo la de todos y siempre encuentran en ella el calor de hogar que disfrutaron en su infancia.

Como la vida es una sucesión de momentos tristes y momentos felices, Clarisa tuvo la alegría de comprobar que Mauricio y Yolanda han superado sus conflictos y que siguen tan enamorados, no como antes, "sino mejor que antes", según palabras de la propia Yolanda. Otro motivo de gozo es la noticia del embarazo de Carolina. A Clarisa le duele no poder compartir esta alegría con Humberto, aunque el título de bisabuela no la halaga demasiado.



Agosto 10


Por ser el cumpleaños de Berta, hoy disfrutamos de un domingo inolvidable en la finca que ella compró en Tabio, recientemente. Lo que más la motivó fue la belleza del paisaje sabanero, la vecindad a ese pueblo encantador y el fácil desplazamiento a Chía, para lo relacionado con su empresa. Además, se enamoró de la casa, amplia y antigua con grandes chimeneas y muy buenas posibilidades de remodelación.

- Así le daré trabajo a Juanita, para que se entusiasme de nuevo con su profesión nos dijo.

Lo que más me gusta de los asados campestres es que son los hombres quienes los preparan. Fernando, el hijo médico de Berta fue el chef: nadie mejor que él para hacer los cortes de las postas; bajo su dirección trabajaron Jorge Luis, Mauricio y José Joaquín; el Magistrado Casabianca se encargó de darles vueltas a a las mazorcas, sin dejar vencer los términos y su hijo Andrés de macerar los aguacates para la ensalada y de dosificar el picante. La única mano femenina que intervino fue la de Rosalinda, la cuidandera, experta en papas saladas.

Mientras ellos sazonaban las carnes y encendían las brasas manteniendolas en el punto justo, sin que se arrebataran ni se extinguieran, otros hombres se encargaban de enseñar a los niños a elevar las cometas, de rescatarlas cuando se enredaban en los árboles y de correr tras ellas, que es lo propio en agosto.

Entretanto, Berta, Clarisa, Mariana, Lilia y yo con María Eugenia de Casabianca y otras amigas, suegras y cuñadas de nuestros hijos, saboreábamos el delicioso refajo preparado por José Roberto, el filósofo, ducho en la mezcla de los elementos, en este caso la espirituosa cerveza y leve gaseosa.

María Luisa Dávila llegó con su abuelo Rodrigo Dávila Diazgranados. No fueron necesarias las presentaciones porque nos reconocimos en seguida, a pesar del distanciamiento de tantos años. Todos quedamos encantados con María Luisa por su sencillez, su distinción y su simpatía.

Ya berta nos había contado que la química entre ellas se había producido desde el momento en que José Joaquín las presentó. Vio en la muchacha una profesional inteligente, bien preparada y con un gran don de gentes; a su vez, la joven vio en Berta a una empresaria exitosa de quien podría aprender mucho, en especial lo que no se enseña en las universidades.

En menos de un mes estará trabajando en Ladies Fashion. Con ella en la subgerencia, Berta podrá desentenderse poco a poco de la dirección de la empresa y tendrá más tiempo para sí misma. Le ilusiona mucho venir a vivir en la finca y dedicarse al cultivo de flores y curubas.

Juanita nos tenía una sorpresa: había contratado la banda municipal. Esta interpretó lo más alegre de su repertorio y los jóvenes se dieron gusto bailando. Como la tarde comenzaba a enfriarse, los mayores nos reunimos en la sala al lado de la chimenea a recordar nuestros buenos tiempos, llenos de anécdotas divertidas. Para entrar más en calor, José Roberto nos ofreció aguardiente o brandy y terminamos esa tarde medio entonados.



lunes, 28 de enero de 2013

LAS VIUDAS DE LOS PRIMOS: Entrega Doce

Tan pronto como envié el correo, me arrepentí de haberlo escrito. ¿Con qué autoridad me permitía yo juzgar a Bill e interpretar sus sentimientos y sus intensiones? Pero ya no había nada qué hacer, salvo una llamada de emergencia. Levanté el teléfono y pedí comunicación con el hotel Hilton en New Jersey. Pero Berta ya no estaba alojada allí. Tuve que lamentar una vez más mi temperamento impulsivo que me lleva  a hablar antes de pensar y que me ha causado no pocos sinsabores en la vida.

Conocí a Bill O'Leary cuando vino por primera vez a Bogotá con otros dos ingenieros para prestar una asesoría a Ecopetrol, con el fin de explorar nuevos pozos. Bill es un hombre alto, flaco y desgarbado al estilo de Clint Eastwood y, así como él, tremendamente atractivo.

Los compañeros de Bill vinieron con sus esposas. Para atenderlos, Berta ofreció una cena en su apartamento. Asistimos también Lilia y Jorge, Clarisa y Humerto, Mariana y yo; como las dos ya estábamos separadas, Berta invitó también a Gabriel y a Vicente porque la idea era terminar la velada bailando en el Salón Monserrate del Hotel Tequendama.

Fue una noche inolvidable. La orquesta de jazz contaba con un saxofonista maravilloso, que transmitía a los "blues" un sentimiento profundamente romántico  El repertorio incluía melodías de Cole Porter como "Begin the Beguine" y "Nighty and Day" que se hicieron tan populares en las voces de Frank Sinatra y de Bessie Smith. Esa música nostálgica y sentimental que tuvo su origen en la comunidad negra de Nueva Orleans y que marcó una época en la cultura musical norteamericana, siempre se seguirá escuchando aunque en nuestros días hayan cobrado popularidad entre los jóvenes el rock pesado y la música pop. Aun ahora, cuando han pasado tantos años y escucho esas melodías, recuerdo aquella noche.


Julio 26

Hoy me correspondió la tarde de juego. Como habíamos hecho el pacto de guardar dieta, encargué una tabla de quesos. Nos reunimos las cinco "viudas de los primos", pero esta vez contamos con la presencia de José Joaquin Diazgranados. Hoy sí pudo dedicarnos tiempo, sin los afanes notariales que otras veces le impedian jugar todas las partidas. Como ya cumplió los sesenta y cinco, por ley tuvo que renunciar a su cargo. Pero sigue dictando cátedra en El Rosario y la Javeriana.

Acostumbramos jugar "continental" porque es entretenido y no tan complicado como el "bridge". Berta acaba de regresar de Nueva York. Parecería que la está afectando el soroche, pero yo sé que no es eso. Durante el juego no se concentró. Por ejemplo, cuando hicimos las tres escaleras, no se bajó a tiempo a pesar de tener tres comodines, por lo cual quedó encartadísima cuando José Joaquín nos dio el golpe chino. No he tenido la oportunidad de hablar a solas con ella, desde su regreso. La familia la ha estado visitando asiduamente, en especial los nietos para recibir los regalos.

Pasamos a la mesa para degustar la tabla de quesos, con vino blanco o rojo, según el gusto, porque no teníamos que llegar hasta el extremo de acompañarla con bretaña.

José Joaquín le pidió a Berta que nos contara sobre su viaje y cómo le había ido en sus negocios. Ella aprovechó para decirnos que está cansada y que quiere delegar funciones en sus hijos, para que vayan tomando las riendas de "Ladies Fashion". Pero lo difícil es que alguno quiera hacerse cargo de la empresa. Fernando, por ser medico, no tiene interés en la moda ni tiempo para lo que no sea el consultorio, la clínica y la Escuela de Medicina. José Roberto es filósofo y su mente vive ocupada en las teorías metafísicas que enseña en varias Facultades de Filosofía; por otra parte, la redacción de su próximo libro lo absorbe por completo.

Queda Juanita. Ella, por ser mujer, debería interesarse por la moda. Pero, no. Ella es descomplicada en el vestir. Berta sostuvo con ella una verdadera batalla campal para que se presentara debidamente en el matrimonio de Carolina. A Juanita le gusta andar de Bluyines, camiseta, suéter y mochila al hombro. Se contagió del "hippismo" cuando estudió Arquitectura en Los Andes y, más aún, cuando hizo el posgrado en urbanismo y paisajística en Universidad de Stanford en Palo Alto, California.

-  Juanita tiene tiempo, - continuó Berta - pero es muy fresca, Como no tiene marido ni hijos ni perrito que le ladre, no se preocupa por nada. Creo que hasta le han caído bien la crisis económica y la recesión de la construcción  porque encuentra pretexto para no trabajar y seguir dependiendo de mí. Pero no le voy a durar toda la vida y tendrá que responsabilizarse por sí misma.

- No pienses en eso, Berta - la tranquilizó José Joaquín - tú tienes cuerda para rato. Pero si realmente necesitas que alguien te colabore, yo puedo recomendarte a algunos de mis alumnos de posgrado en Ingeniería Industrial o en Administración de Empresas.

- Eso me suena bien. ¿Y a quién tienes en mente?

- La primera opción sería para María Luisa Dávila, una joven samaria que está emparentada con nosotros, aunque lejanamente. Es nieta de Rodrigo Dávila Diazgranados.

- Ya sé de quien se trata: Francina, la esposa de Rodrigo, es prima segunda de Roberto. Lástima que por nuestro vieja a Estados Unidos, nos desvinculamos.

- Piénsalo, Berta, y me comunicas cualquier decisión que tomes.

Regresamos a la sala, pero ya no seguimos jugando. Sacamos el puntaje porque el perdedor será el próximo anfitrión de la tarde de juego. Para mi sorpresa, no fue Berta la perdedora: Lilia tuvo un puntaje aun mayor. ¿En qué o en quién estaría pensando? ¿Acaso en el coronel?

Cuando se fueron los demás, Lilia me dijo que estaba sin carro y que Jorge Luis vendría por ella. Le pregunté por qué había estado tan distraída en el juego, si ella es la que casi siempre gana.

- ¿No será por causa del coronel?

- ¿Como lo adivinaste?

- Era fácil. 

- Pues sí. Yo estaba furiosa porque después de aquella noche se desapareció sin ninguna explicación  Pero estaba más furiosa conmigo misma que con él, Al fin y al cabo, él es un extraño. Pero yo, que me conozco, ¿cómo pude perder la sensatez y dejarme llevar por sensaciones que ya creía extinguidas desde la muerte de Jorge?

- Porque eres humana, sencillamente. Y aunque seas madre y abuela, no has dejado de ser mujer.

- ¿Te conté que lo vi una mañana en el parqueadero y que arranqué sin determinarlo?

- Sí, me lo contaste.

- Me telefoneó por la noche. Me dijo que había estado llamándome pero que no había querido dejar mensajes en el contestador. Que había tenido que viajar a Medellín intempestivamente por razones de trabajo. Hoy volvió a llamarme. Quiere que nos veamos esta noche y salgamos a cenar. Acepté para dejar las cosas en claro, porque no quiero seguir con este juego.

- ¿Por qué?

- Porque él me atrae mucho. Es un hombre interesante y no acabará su vida solo sino con una mujer joven, libre de compromisos familiares.

El portero avisó por el citófono que don Jorge Luis Palacio había llegado. Lilia no quiso hacerlo esperar y bajó al momento.

domingo, 27 de enero de 2013

LAS VIUDAS DE LOS PRIMOS: Entrega Once

New Jersey, julio 10


Querida Lucía:


Quedé agotada pero satisfecha con toda la actividad que implicó la presentación de mi catálogo en las reuniones con los empresarios, las visitas a los proveedores de textiles y adornos que no se consiguen en Colombia y, además, la firma de varios contratos muy favorables para Ladies Fashion.

Pero no te escribo para contarte eso. Te escribo para hablarte de Bill. Mis temores se disiparon totalmente. Él está gozando de perfecta salud y me quiere como siempre o, quizá, más. Pero...Siempre hay algún "pero" que impide la felicidad.

Bill no quiere que sigamos viéndonos así, esporádicamente. Él quiere estabilidad. Ya no estamos jóvenes como para seguir manteniendo una relación de lejos, con encuentro ocasionales que son cada vez mas distantes. Él quiere que nos entreguemos totalmente el uno al otro, que lleguemos a la vejez juntos, que tengamos un hogar... Y me propuso matrimonio.

La propuesta me llega demasiado tarde. Si me la hubiera hecho hace años, cuando estábamos jóvenes y mis hijos eran niños, la habría aceptado sin vacilar. Pero ahora, es difícil tomar una decisión  ¿Cómo renunciar a mi vida en Colombia, con mi gran familia que es mi propia creación? ¿Cómo separarme de mis hijos y mis nietos? ¿Cómo dejar de compartir la vida cotidiana con mis amigas del alma, las"viudas de los primos"?

¿Cómo seguir con Ladies Fashion o liquidarla, si le he dedicado mi vida y es el patrimonio de mis hijos?

¿Cómo sería mi vida con Bill dentro de unos años? Acabaríamos solos vegetando en algún hogar geriátrico de Miami?

Lucía, ayúdame a pensar porque no me siento capaz de renunciar a Bill.

Te quiero mucho, 
                             

Berta

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Bogotá, julio 15


Querida Berta:


Tu carta me ha conmovido. Sé lo que significa para ti la propuesta de Bill en esta etapa de la vida, cuando y hemos vivido más años que los que nos faltan por vivir. 

Siempre supe de tu amor por Bill, aun antes de que me lo hubieras confesado. Fue tu amigo y tu apoyo moral después del fracaso de tu matrimonio, cuando estabas tan desorientada en un país ajeno, con tres niños que dependían de ti. Eras en ese momento una más de las "viudas de vivo" que prefieres, más por dignidad que por orgullo, asumir solas la crianza de sus hijos.

Añorabas la vida placentera que habías disfrutado en Bogotá desde niña, a tu familia y a tus amigos. Pero no quisiste regresar derrotada a Colombia.

Sobreviviste con el sueldo y las comisiones que te pagaban en el almacén de departamentos. Los niños asistían a la escuela estatal y una muchacha cubana te ayudaba a cuidarlos. Bill era tu ilusión y el motivo para afrontar la vida con optimismo. Sin él, tal vez no habrías logrado lo que lograste.

Habías llegado a Estados Unidos en busca de las mejores oportunidades con que soñaba Roberto. Como se decía entonces, en busca del "sueño americano". Pero la experiencia fue un fracaso y el regreso imposible porque Roberto, como Hernán Cortés, había quemado las naves para impedir la retirada. En otras palabras, había vendido los bienes conyugales, había renunciado a su empleo y a su profesión porque nunca podría ejercerla allá.

Bill siempre estuvo a tu lado, te animó a independizarte ya  crear a Ladies Fashion, que ha sido tu realización como mujer "echada para adelante", emprendedora, inteligente y arriesgada.

Ahora, recordando paso a paso lo que ha sido tu vida y analizando los hechos imparcialmente, veo que el amor de Bill por ti ha sido egoísta  Te brindó compañía y te apoyó en tu lucha, pero amó más su independencia y no quiso asumir la responsabilidad de una familia. Fue solamente tu soporte sentimental.

Tú misma me dices que si te hubiera hecho la propuesta de matrimonio en ese tiempo, la habrías aceptado sin vacilar. Pero, tienes razón, te llega demasiado tarde. Perdóname si soy cruel, pero soy sincera: Bill ha tomado conciencia de su soledad y del tiempo perdido y quiere que tú remedies el vació de su vida.

Me pides que te ayude a pensar, pero no es necesario porque tú ya lo has pensado muy bien. Si no, ¿qué otra cosa es la lista de motivos que me expones en tu carta? Son los motivos de la razón y la lógica. Pero los motivos del corazón, sólo tú los conoces.

Espero que tomes la mejor decisión para tu felicidad. Yo también te quiero mucho,


Lucía


miércoles, 23 de enero de 2013

LAS VIUDAS DE LOS PRIMOS: Décima entrega

Junio 3

El día amaneció radiante y decidí salir temprano a caminar por el parque, en donde encuentro vecinos y amigos que también practican este ejercicio. Confieso que no soy muy asidua, porque cuando el día amanece nublado prefiero quedarme entre las cobijas leyendo el periódico y tomando tinto.

La tibieza del sol y el animo de los caminantes me proporcionan una saludable sensación de bienestar. A media mañana, después de otro reconfortante duchazo y un frugal desayuno, me fui al Centro Comercial para comprarle el regalo de cumpleaños a Adriana, mi nieta, quien cumple los quince esta semana.

Me encontré con Mariana y la invité a un café  para conversar un ratón  Le conté que estaba buscando un regalo para Adriana y le pedí que me ayudara a elegirlo.


- ¿Y tú, qué vas a comprar?- le pregunté.

- No estoy en plan de compras - me respondió. - Vengo del Café Internet, porque acabo de enviarle un E-mail a Gabriel Artigas.

- ¿Cómo es que te estás comunicando con él? Por tu carta de Buenos Aires entendí que la despedida de los dos había sido definitiva.

- Cuando supe por el oficial del barco que Gabriel está en silla de ruedas, sentí mucha pena, pero comprendí el porqué de sus evasivas.

- No quiso que lo vieras así.

- Leí y releí su libro, pero sobre todo la dedicatoria en la que revive nuestros recuerdos. Aunque no conocía su poesía, sí conocía su sensibilidad y su idealismo. Había leído sus ensayos sobre temas como la ecología, los derechos humanos, el socialismo y, por supuesto, la música que es su gran pasión. "Poesía itinerante" es el primer libro de este género que publica. Es una antología de muchos años, recopilada por Javier Duprat, el prologuista.

- ¿Cómo pudiste localizarlo?

- En el pie de imprenta encontré la dirección electrónica del editor y le pedí la de Gabriel. Me la envió inmediatamente. Entonces le escribí para agradecerle el libro y la dedicatoria, y para expresarle lo mucho que había disfrutado la lectura. Desde entonces sostenemos correspondencia y por eso vengo semanalmente al Café Internet.

- ¿Cómo no me habías contado nada?

- Quería guardarlo para mí sola, por lo menos hasta ver si la correspondencia iba a ser constante.

- Y ya lo has comprobado. ¿Te ha hablado de su incapacidad?

- Sí. Fue por causa de un accidente en la carretera. Él iba manejando y el amigo que lo acompañaba, murió. El golpe le afectó la columna y aunque le han practicado varias cirugías y terapias, no ha podido volver a  caminar.

- Debió ser muy duro para él, porque se sentirá responsable.

- Ha estado recibiendo tratamiento psiquiátrico porque según el cirujano y el ortopedista, no hay razón física 
que le impida caminar.

- Tal vez, se está castigando inconscientemente. Tal vez. la correspondencia contigo le ayude.

- Eso espero. Con el solo hecho de habérmelo contado, se ha ido liberando de un gran peso.

La confidencia de Mariana me conmovió. Quizá algún día vuelvan a verse y su amistad deje de ser virtual, para ser real otra vez.


Junio 10

Berta ha estado preparando su viaje a Estados Unidos, desde hace algún tiempo. Llevará la colección de otoño, para presentarla a sus clientes. La elaboración del catálogo es bastante dispendiosa. Barbarita y ella se ponen de acuerdo en las líneas generales, según las últimas tendencias de la moda en el mundo, que les llegan por Internet y los demás medios de comunicación.

Cuando han definido el estilo, llevan su proyecto a la agencia de publicidad de Mauricio y Yolanda. "Nueva Ola Ltda.". Yolanda es una gran diseñadora de modas, que interpreta a la perfección las ideas de sus clientes. Según sus diseños, se confeccionan los vestidos en Ladies Fashion. Todo el proceso es secreto, para evitar la competencia desleal.

En la pasarela de la casa-taller de Chía, el fotógrafo de "Nueva Ola Ltda." toma los mejores ángulos de las modelos; se escogen las fotografías más impactantes y Mauricio dirige la edición del catalogo. Éste será la llave que le abrirá a Berta las puertas del mercado internacional en la nueva temporada.

A su regreso, cuando ya haya firmado los contratos de exportación  presentará su desfile de modas en Bogotá y Medellín. Todo el proceso es un desgaste para sus nervios. Sabe que será bien recompensada económicamente  pero lo que más la motiva es pensar en los días de descanso que pasará con Bill O'Leary, esta vez en las Montañas del Oso, cerca de Nueva Jersey. Me contó que en su última carta, Bill le propuso este destino para las vacaciones porque es un paraje bellísimo y tranquilo, en donde podrán disfrutar de la naturaleza. Me confesó que está preocupada porque entre líneas, Bill le dejó ver un cierto desaliento, que la induce a pensar que éste podría ser su último encuentro. se pregunta si estará enfermo o si habrá otra mujer en su vida.

sábado, 19 de enero de 2013

LAS VIUDAS DE LOS PRIMOS: Novena entrega

Mayo 30

Por fin llegó el día tan esperado del matrimonio de Carolina Palacio Perdomo con Andrés Casabianca Holguín. A las dos de la tarde Mariana, Lilia, Berta y yo nos encontramos en el salón de belleza de John Jairo. Nos atendieron Hayder y James, porque John Jairo y su asistente se habían ido a a la casa de Clarisa para arreglarlas a ella, a Carolina y a las damitas.

Les pedimos un maquillaje muy discreto y natural. Nos sometimos al champú, blower el manicure y hasta el pedicure, porque no queríamos sufrir la menor incomodidad con los zapatos nuevos, para poder bailar a gusto con la orquesta de "Los Caribeños".

Fuimos de los primeros invitados en llegar a Los Lagartos, con algunos de nuestros hijos, yernos y nueras. En el auditorio ya estaba todo dispuesto para la ceremonia o, en otras palabras, para la firma del contrato matrimonial. Previamente, habían hecho las capitulaciones porque Andrés quiere evitar futuros problemas con su ex esposa y asegurar la educación de sus hijos.

No tardó en llegar José Joaquín Diazgranados, el Notario. Él es el único exponente de esa familia que no se ha casado y, por lo tanto, ha tenido plena libertad para ser nuestro amigo incondicional. En su Notaría hemos registrado todos los nacimientos, las actas de defunción  las separaciones de bienes, los procesos de sucesión y todas las compraventas de inmuebles. Él conoce al detalle la vida de cada una de nosotras y hemos compartido con él muchas tardes de juego y d echarla.

El encuentro fue muy grato. Nos saludó cariñosamente con los consabidos besos en las mejillas y me dijo en secreto que le reserváramos puesto en nuestra mesa. Abrazó a nuestros hijos, que han sido para él como sobrinos. Cuando alguno ha necesitado una recomendación para el ingreso a la universidad, para aspirar a algún cargo o para acceder a un crédito bancario, él siempre ha estado dispuesto a respaldarlo con la mejor voluntad.

El auditorio se fue colmando. Llegaron las familias de los contrayentes. El novio estaba guapísimo y sus hijos muy lindos, parecidos a los hijos de Lady Diana de Gales cuando tenían doce y catorce años. Llegaron con su madre, una mujer joven, bonita y elegante. No dejó traslucir sus sentimientos con respecto al nuevo matrimonio de su ex esposo. Su indiferencia podría ser fingida o sincera pero, en todo caso, puso en alto su personalidad.

Cuando entró Carolina bellísima del brazo de Mauricio y empezaron a sonar los acordes de la marcha nupcial, se me aguaron los ojos porque una boda siempre es emocionante, aunque no sea en un templo sino en un auditorio impersonal.

El notario condujo el proceso matrimonial con gran profesionalismo y con su facilidad de palabra, que le ha ganado fama de buen orador, habló sobre los deberes y derechos de los contrayentes, contemplados en el código civil, pero también habló sobre el amor, la fidelidad y la comprensión  indispensables en la búsqueda de la felicidad.

Al terminar el acto civil, nos encaminamos al salón de la recepción  Precedidos por las lindas damitas, Andrés y Carolina desfilaron repartiendo sonrisas; siguieron el Magistrado y María Eugenia; luego, Mauricio y Yolanda; tras ellos, Clarisa y José Joaquín Diazgranados.

Nosotras salimos de a dos: Mariana con Lilia y Berta conmigo. Nos apresuramos para tomar una mesa en un buen sitio, que no estuviera al pies de la orquesta para poder conversar. Separamos el puesto para el Notario y quedaron tres libres, que luego ocuparon el doctor Peralta, su esposa y su hijo, también médico. El doctor Peralta fue nuestro obstetra en casi todos los partos, por lo menos en los que ocurrieron en Bogotá. Ahora está retirado y su hijo atiende el consultorio y las nuevas generaciones de pacientes maternas.

En la mesa de honor ocuparon sus sitios los novios, sus padres, los padrinos y, por supuesto, José Joaquín Diazgranados. El magistrado Casabianca hizo un elocuente brindis con la exquisita champaña de Dom Perignon.

En cuanto pudo, el Notario se escabulló de la mesa de honor y llegó a la nuestra. Lo recibimos con regocijo y él nos dejó encantadas con sus observaciones sobre lo jóvenes  lo lindas y lo elegantes que nos veía. Su amistad con los Peralta también databa de tiempo atrás, así que todos nos sentimos a gusto.

La champaña y el whisky nos hicieron más locuaces de lo habitual; José Joaquín nos hizo reír con su delicioso sentido del humor y el doctor Peralta hizo gala de su amena conversación  Para nada mencionó embarazos, partos, fórceps o cesáreas. Todos esos términos los borró de su vocabulario al retirarse de la profesión.

Cuando el valse de los novios terminó, la orquesta siguió interpretando composiciones melódicas hasta que, a pedido de Mauricio, se desinhibió haciendo honor a su nombre "Los Caribeños" y arrancó con música tropical. José Joaquín me sacó a bailar; el doctor Peralta lo hizo con su esposa y el joven doctor invitó a Lilia. Pero Mariana y Berta no permanecieron sentadas, porque viejos amigos se acercaron para bailar con ellas. Nos dimos el gusto de bailar sin tregua, porque nuestros hijos y yernos tienen la sana costumbre de turnarse para bailar con nosotras. Saben lo mucho que nos gusta y que aún tenemos energía y ritmo.

El joven doctor Peralta hacía incursiones a otras mesas para bailar con las jovencitas, hasta que finalmente se quedó por allá. Entre tanto, otros amigos vinieron a saludarnos. Lilia nos presentó a algunos compañeros de la Rama Judicial, que se acercaron a conversar con ella. El consejero Iván Piedrahita ocupó el sitio abandonado por el joven doctor Peralta y le dedicó su atención  Como la vi tan animada y contenta, supe que el coronel sólo había sido para ella una nube de verano.

Clarisa y yo cruzábamos miradas de entendimiento, cuando veíamos a Mauricio y a Yolanda bailar bien amartelados los boleros con que la orquesta nos daba una tregua. Parecía un hecho la reconciliación de la pareja.

Los novios permanecieron hasta el final de la fiesta. Carolina no quería perdérsela porque decía, con toda la razón, que esa era la fiesta más importante de su vida. El vuelo a Londres estaba programado para el martes. Pasaron la noche de bodas y los días siguientes de su luna de miel en la suite nupcial del Hotel Tequendama.

miércoles, 16 de enero de 2013

LAS VIUDAS DE LOS PRIMOS: Octava entrega

Mayo 10

Como el matrimonio será de noche, se impone el traje largo. Barbarita Pérez se lució. Escogió para cada una el color más favorecedor y diseñó los modelos con tal acierto, que al mirarnos en el espejo de cuerpo entero nos vimos, francamente, muy elegantes. Compramos para la ocasión zapatos de alto tacón y punta aguda, que se han puesto de moda otra vez, como aquellos de tacón puntilla con que solíamos ir a bailar con nuestros novios y en los primeros años de casadas. Pensamos que ahora no podríamos soportarlos, pero los actuales diseñadores son también anatomistas y pudimos calzarlos confortablemente.

Estos días se me han pasado vertiginosamente acompañando a Clarisa, a María Eugenia y a Yolanda a todas partes: al club para disponer lo del banquete, los licores, el ponqué, los arreglos florales y los últimos detalles; a escoger un almacén de buen gusto para la lista de regalos; a Chía para las pruebas del vestido de la novia, los de las damitas y lo que llevará Carolina en su viaje de bodas, que será únicamente lo indispensable porque piensa comprar su vestuario en París y Roma. La ropa y las idea que traiga, le servirán de inspiración a Berta para la próxima colección de Ladies Fashion.

Clarisa tiene la esperanza de que el matrimonio de Carolina sea la oportunidad para que Yolanda y Mauricio se reconcilien. Es su mayor preocupación. Afortunadamente, Camilo y Patricia tienen matrimonios estables, al menos por ahora. El sueño que compartió con Humberto fue mantener a su familia siempre unida y es lo que sigue procurando con mayor empeño. Con la expectativa de la boda de Carolina se siente tan estresada, que solo desea que llegue el día siguiente, para poder descansar con la tranquilidad de que todo salió bien y que no se presentó ningún imprevisto que hubiera podido opacar ese evento tan importante en la familia.


Mayo 15

Lilia me llamó por la noche, para contarme que se había encontrado con el coronel en el parqueadero. Ella ya había encendido el carro, cuando él apareció en la puerta del ascensor y la saludó con la mano. Ella fingió no haberlo visto y arrancó. Después de los que pasó aquella noche, no quiere saber nada de él ni del sexo masculino en general, salvo de sus hijos y nietos. Se reprocha por haber aceptado las rosas y por haber correspondido a sus besos. No puede entender cómo un hombre maduro, profesional y culto, pudo burlarse de ella tan cínicamente. Lilia está muy mal y va a necesitar ayuda profesional para superar esta crisis. Cuando a un adulto lo ataca una enfermedad infantil, generalmente es fatal; cuando el enamoramiento les llega a las personas mayores, suele ser catastrófico.






martes, 15 de enero de 2013

LAS VIUDAS DE LOS PRIMOS: Séptima entrega

Abril 30

Lilia me llamó para preguntarme si podía venir. Por el tono de su voz me di cuenta de que estaba a punto de llorar. Le dije que se viniera de una vez; que podríamos conversar tranquilamente porque hoy no espero a nadie, ni siquiera a la empleada.

Lilia estaba deprimida. La abracé fuertemente y le dije que me contara todo. Aceptó que yo tengo un sexto sentido y que no me había equivocado al pensar que el coronel estaba interesado en ella. Sólo que no se había dado cuenta porque él había estado enviándole señales equívocas.

Sí. La amistad surgió entre ellos. Cuando se encontraban en el conjunto, se detenían a conversar. Comentaban las noticias del día relacionadas con su profesión como el choque de trenes entre las altas Cortes, la nueva jurisprudencia del Consejo de Estado sobre las indemnizaciones a las victimas del conflicto interno  el proyecto de reforma tributaria y otras cosas por el estilo.

La saludaba con dos besos, uno en cada mejilla. Decía que un solo beso es el de Judas y significa traición  Para Lilia, como para todas nosotras, los besos en las mejillas no significan nada: estamos acostumbradas a que los parientes, los amigos y hasta nuestros médicos nos saluden así.

Al poco tiempo empezaron a hablar de cosas personales. Lilia le habló de sus hijos, que ya son profesionales, de sus nietos y le contó cuál es el más consentido. Él le confesó que está separado desde hace varios años, que tiene dos hijas universitarias que viven con la mamá, y que se divorció porque quiere casarse. Su novia tiene cuarenta años y es hija única de madre viuda. Ella le ha hecho sentir que si se casa y la abandona, se muere. Por eso Beatriz -así se llama la novia- ha permanecido soltera tanto tiempo, aunque no le han faltando pretendientes porque es una mujer muy atractiva.

Lilia le hizo ver que la actitud de esa señora es claramente un chantaje sentimental; le aconsejó que se casaran y se comprometió - de paso nos comprometió a nosotras - a distraer a la suegra invitándola a los bingos, a los paseos y a los grupos de oración que tenemos con las exalumnas del colegio.

Descubrieron otro punto de afinidad y es su afición a la la cocina. La especialidad de él es la trucha a las finas hierbas y la de ella, como ya sabemos, es la cazuela de mariscos. Se prometieron probar sus respectivas especialidades, para lo cual intercambiaron teléfonos.

Él fue el primero en invitarla a almorzar. Lilia se excusó con cualquier pretexto, porque desde su viudez no ha salido con ningún hombre y se siente insegura. No se atrevió a visitarlo en su "apartamento de soltero", porque ese término tiene implicaciones sugerentes y sugestivas. Ella sigue esclava del "que dirán . ¿Qué dirán sus hijos, qué dirán los vecinos, qué dirán los porteros? Pobrecita. La educación de las monjas le quedó marcada, no obstante su experiencia profesional en juzgados y tribunales.

Pero él no se iba a quedar con su especialidad preparada. Como a las siete de la noche se presentó en el apartamento de Lilia, con las truchas en una refractaria y una botella de vino blanco, ya refrigerada. Le dijo que las había preparado especialmente para ella, y que no consentiría que se las rechazara.

En el equipo estaba sonando el disco de boleros de Nana Mouskouri. Lilia sacó las copas. Él destapó el vino y lo sirvió. El ambiente era tan agradable y el vino tan estimulante, que sin darse cuenta comenzaron a tutearse.

La conversación se hizo mas personal. Ella le contó que había sido feliz con Jorge. Él le confesó, que muy a su pesar y de mutuo acuerdo, había terminado el noviazgo con Beatriz e hizo énfasis en que es un hombre completamente libre.

Cuando las copas quedaban vacías  él volvía a  llenarlas. Las truchas en el horno despedían un grato aroma. Los boleros de Nana Mouskouri seguían sonando y, sin saber cómo. Lilia se encontró bailando en sus brazos.

Me confesó que se había sentido tan feliz, que creyó que estaba soñando. Ella dispuso la mesa. Él sirvió las truchas y las acompañaron con más vino y una ensalada que había en la nevera.

Hacia las diez, Eduardo se despidió. Hasta ahora, Lilia no me había dado su nombre. Ella esperaba los consabidos besos en las mejillas pero él, audaz como buen militar, la besó en la boca. Ella se resistió inicialmente, pero terminó correpondiéndole. Entre beso y beso se fueron acercando a la puerta y cuando la cerró tras él, tuvo que apoyarse en la pared para no desfallecer. Cuando reaccionó, creyó que eso tan absurdo no había sucedido. Pero había sido real.

Lilia está confundida porque ha pasado una semana y él no la ha llamado ni se han vuelto a encontrar. Ella se pregunta el porqué de los sucedido. ¿Por qué las rosas, por qué las truchas, por qué el vino, por qué el baile y por qué los besos? no supe qué decirle en ese momento, pero comprendí que le estaba dando demasiada importancia a lago intrascendente. Lo ocurrido entre ellos fue solamente el resultado del vino, de los boleros y de la soledad de cada uno.

LAS VIUDAS DE LOS PRIMOS: Sexta entrega

Después del chocolate, hablamos de trapos.

- ¿Qué te vas a poner para el matrimonio de Carolina? - me preguntó Lilia.

- No sé. Mi vestido negro ya está muy repetido - respondí.

- Yo tampoco sé - dijo Mariana con preocupación  - Yo no encuentro nada hecho porque en las "boutiques" sólo venden ropa para flacas.

- ¿Se dan cuenta, muchachas, de que que cada vez que nos reunimos no hacemos más que comer? - Berta nos llamó la atención.

- ¿Y qué quieren, si es el único gusto socialmente aceptable, que podemos darnos? - alegó Mariana.

Todas pretendimos hablar al tiempo.

- Hagamos un pacto de honor: cuando volvamos a reunirnos, solamente comeremos ensaladas y tomaremos bebidas dietéticas.

- De acuerdo. Hagamos el pacto porque yo inicio muchas dietas y se me dañan cuando estoy con ustedes.

- Sí, hagámoslo, aunque sólo sea hasta que pase el matrimonio.

- Así no se vale. Tiene que ser un proyecto de vida: piensen el el colesterol, los triglicéridos, la glicemia y todo eso con que nos asustan nuestros médicos.

- Está bien. ¿Pero, qué nos vamos a poner?

Berta tomó nuevamente la palabra. - No se preocupen: en Ladies Fashion está la solución  Tenemos que ir muy elegantes para no quedar mal ante las señoras del cuerpo diplomático  amigas de María Eugenia Holguín de Casabianca.

- Si se trata de apellidos, estamos mejor que nadie: Berta Urrutia de Pinedo Dávila, Lilia Soto de Palacio Diazgranados, Mariana Uribe de Pinedo Dávila, Clarisa Perdomo de Palacio Vives y Lucía Santamaría de Palacio Alzamora.

No pudimos contener la risa. ¡Los apellidos de los primos unidos a los nuestros, suenan muy bien!

Cuando Berta regresó de Miami, hace unos quince o veinte años, una vez superado el trauma de su separación  decidió establecer un negocio propio. Con la experiencia adquirida como vendedora de ropa en un almacén de departamentos y gracias a los contactos establecidos con los fabricantes, abrió un local muy "chic" en Unicentro: Ladies Fashion.

Se asoció con Barbarita Pérez, una modista muy creativa. El nombre en ingles y los modelos importados con que abrió el almacén  atrajeron a una selecta clientela. Desde entonces realiza frecuentes viajes a Miami y a Nueva York, no solamente para actualizar su visa de residente, sino también para asistir a desfiles de modas. conocer las nuevas tendencias y firmar contratos comerciales. Trae modelos exclusivos que Barbarita reproduce en varias tallas, modificándolos con detalles propios, en su casa-taller de Chía en donde supervisa a numerosas operarias. Ladies Fashion es ya una marca que se vende en Estados Unidos y Centro América.

Cuando la Cámara de Comercio conminó a Berta a cambiar la razón social para cumplir con la ley de defensa del idioma castellano, ella argumentó que su firma ya tiene un merecido prestigio a nivel internacional, que hace honor a la confección colombiana.

Después del agite de cada viaje de negocios, Berta se toma unos días de vacaciones para encontrarse con Bill O'Leary. Siempre llega rejuvenecida y más bonita. Acordamos ir esa misma semana a Chía, porque el tiempo apremia y los vestidos para el matrimonio tienen que estar listos con anticipación.

- Recuerden, muchachas - nos advirtió Berta - nada de masato con pandeyucas y almojábanas. Pasaremos de largo por La Dulcinea.